lunes, 19 de mayo de 2014

Sin donde





Soy de un lugar inexistente,
he llegado hasta aquí quién sabe cómo,
si me paren memorias que ya no se conjugan
con la carne pretérita.

Memorias de haber sido de algún campo
igual al universo, y tan seguro
su rostro de planeta en la comarca
como el sol en el cielo.

Hubo muertos y vivos dando fe de su raza
en todos los rincones, digo tierra,
digo sombra de mí que todavía
me sueña mutilado en esta copia
proyectada al exilio.

Fueron hombres de un verde que era negro
con órdenes de nada fue de alguien,
ni de lluvia ni pájaros, ni gente;
y el tiempo dando gritos me olvidó
ahora en los países.

Pastor Aguiar