martes, 25 de diciembre de 2012

Wislawa tal vez





“Qué hago yo con un rostro y no una hoja”.
Qué resuelvo no leña angustiando a la rama:
Ese dibujo, vuelo memorioso,
estocada tendida al infinito
y allí su boca frágil.

Cómo es posible mi raíz sin tierra,
no haber fructificado todavía
cuando toca al big bang la vez del punto
y debo conjugarme multiverbo.

Qué hago aquí de víctima al gusano
si mi raza es erecta en el fragor del bosque,
libre de cualquier ojo que aprisione
con su leve existencia mi quieta eternidad,
si árbol transcurro plenamente
aunque nadie me diga.

Pastor Aguiar
Enero 22-12